La última evolución de Hazard

Después de la temporada 2014/15, nadie podía dudar de Eden Hazard. De hecho, nadie, o muy pocos, lo hacían. Se llevó los dos premios que se reparten en las islas a mejor jugador del año de la Premier League y fue el mejor de la gran temporada del segundo Chelsea de Mourinho, aquel que tuvo a Fabregas y Costa como nuevos fichajes y que revolucionaron la liga. Hasta el vergonzoso 5-3 del Tottenham el día de año nuevo, el Chelsea arrolló a todos.

Pero comenzó la nefasta tercera temporada de Mourinho y todos conocemos cómo acabó aquello. A pesar de que todos los jugadores estuvieron mal, el más señalado fue Hazard. No solo en Twitter e internet, donde ya sabemos que, para algunos, tres meses malos demuestran que un jugador es ‘una mentira’ o ‘un pufo’: no marcó su primer gol de la temporada hasta que lo hiciera con un triste penalti en campo del MK Dons. Aunque en la recta final de la liga terminó con cuatro goles en los últimas cinco partidos, había pasado de hacer 19 goles en todo el año a anotar 6. Menos mal que su exhibición ante Hungría y, en general, su gran rendimiento en la Eurocopa, saliendo a gol/asistencia por partido, remontó un poco su temporada.

La revolución de Conte

El 3-4-3 de Conte no es un 3-4-3 normal. Juegan Marcos Alonso y Moses en las bandas, y eso lo cambia todo, ya que se comen toda su costado y los extremos son los encargados de generar juego. Con Kanté y Matic de únicos mediocentros, es necesario. Cuando juega Willian se reparten la tarea, pero, teniendo en cuenta que el extremo diestro titular es Pedro, aquí comienza el espectáculo de Hazard.

Siempre fue un extremo atípico, nada de línea de fondo y centro, demasiado moderno, pero esta temporada es una evolución más. Este fue su mapa de calor la última vez que el Chelsea salió en 3-4-3. ¿Cómo puedes convencer a alguien que esto es de un extremo y no de un mediapunta?

Aunque, como hemos dicho, también le gustaba aparecer por el centro antes, la situación de sus posesiones son muy diferentes a las de su último partido en Londres la temporada pasada:

Se ha desatado de la banda, juega con total libertad arriba, yendo a recibir donde ve el espacio, sin importarle dejar su banda porque allí estará Marcos Alonso para cubrirla tanto ofensiva como defensivamente. Y no solo en su club, en la Eurocopa se salió porque tenía en la línea de cal a Carrasco.

Esto le convierte en un futbolista mucho más completo. El último paso para convertirse en élite. Evidentemente, ya estaba en el máximo escalafón del fútbol, pero si a un regate devastador y una diagonal imparable le sumas influencia en la creación de jugadas, podemos estar hablando de algo más que serio.

Hazard en Madrid

Posible año en blanco, una temporada entera sin fichajes y renovación del mandato de Florentino son los factores que incitan a pensar en el fichaje de un galáctico este verano. Además, Cristiano está en claro declive, Benzema es demasiado irregular y Bale sigue sin demostrar lo que tanto prometía en su primera temporada de blanco. ¿Pero encajaría en el actual sistema de Zinedine Zidane sabiendo que su 4-3-3 y sus once jugadores favoritos son indiscutibles?

Si alguno de la BBC saliera, fuese quien fuese, todo cuadraría. Pero pareciendo bastante improbable, el 4-4-2 se presenta como la única opción. Leemos a Irati Prat, periodista de Global Sports Intelligence España y Underground Football especializado en fútbol belga, sobre Hazard centrocampista por la izquierda en 4-4-2:

“A día de hoy, y por las características futbolísticas de Eden Hazard, es difícil pensar que el belga alcanzaría su mejor rendimiento en un 4-4-2, y es simple: estamos viendo esta temporada que con Antonio Conte está alcanzando su mayor rendimiento, incluso más que cuando ganó el premio a mejor jugador de la liga francesa con 18 años o en momentos anteriores en el Chelsea, y lo está haciendo jugando en posiciones muy ofensivas y con total libertad de juego. En un 4-4-2 no tendría esa libertad de movimientos y, desde luego, esa libertad para no apoyar al equipo tanto en tarea defensiva como la tendría con este sistema. Es decir, en un 3-4-3 o 3-5-2 puede jugar como segundo punta o como extremo y sabe que tiene un carrilero y tres centrales que le van a cubrir la espalda, pero en 4-4-2 tiene que apoyar mucho más al lateral, y ese es un rol en el que no se siente cómodo”

Desde luego, una posición tan cerrada sería condicionarle muchísimo. No se pagan casi cien millones por un jugador para limitarle. El Ritz no contrata a Ferrán Adrià para ponerle de metre. Además, de lateral izquierdo no tendría a un lateral defensivo. Precisamente, tendría al más ofensivo del mundo, y ese sí que es innegociable.

¿Entonces qué? ¿Es buena idea ficharle para un 4-4-2? ¿Aceptaría el rol de suplente de la BBC? ¿La BBC dejaría de ser intocable para empezar a tener que ganarse el puesto junto a la H?

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